Scrum con LEGO

Cuadrado

En Snappy utilizamos los ladrillitos LEGO para experimentar Scrum en su máximo potencial, los roles de ScrumMaster, Product Owner y Equipo están claramente definidos, así como los artefactos y eventos, excluyendo la reunión diaria por ser los tiempos más cortos.

Diferentes situaciones se presentan en la simulación durante la sesión en la sala de capacitación, como por ejemplo, que el Product Owner rechace el producto en el primer Sprint por no cumplir la definición de terminado (DOD) para el sprint, falta de comunicación del equipo con el Product Owner ocasionando que algunos requerimientos hayan sido obviados en su totalidad y por lo tanto que el Product Owner rechace el ítem.

Dependencias entre ítems a desarrollar que en algunos casos fueron ignoradas,  dilema del Product Owner ante dos ítems que fallaron en la integración; ¿nos quedamos con uno de ellos o rechazamos los dos? ¿cuánto valor añaden cada uno, de manera independiente al negocio?.

Integraciones cuestionables utilizando una cartulina para construir las alas del pajarraco (código dudoso e inestable en vez de una solución elegante?), “refactoring” (o simplificación) de algunos ítems contruidos con demasiadas piezas (las piezas son limitadas!), lección: limítense a construir lo más simple que funciona para no introducir complejidad innecesaria al código!), desarrollo en pares (dos cerebros funcionan mejor que uno, cierto?), llevar el control de calidad lo mas temprano posible (lleva la calidad al proceso de producción para prevenir en vez de encontrar defectos luego que el item se ha construido), y muchas situaciones más.

El flujo continuo que Scrum genera puede sacar a flote los problemas del equipo para que este los afronte. Las mejoras potenciales identificadas en las retrospectivas logran que el equipo inspeccione y se adapte.

¡LA MEJORA CONTINUA SE DA INEXORABLEMENTE!