Waterfall vs Agile

Cuadrado

Con el objetivo de superar y vencer a los competidores, muchas organizaciones están migrando de metodologías tradicionales waterfall al marco iterativo de Agile.
Según el Project Management Institute, casi tres cuartas partes (71%) de las organizaciones informan que usan enfoques ágiles a veces, a menudo o siempre.
Agile puede acelerar el tiempo de comercialización, respaldar una mayor innovación, mejorar la experiencia del cliente y mejorar la calidad del producto.
A pesar de estos beneficios, muchas organizaciones subestiman los obstáculos que deben superar, ya sea para lograr una mayor agilidad, por la escasez de habilidades y la reacción cultural.
“Las organizaciones piensan que quieren abrazar a Agile, pero no se dan cuenta de lo que realmente significa”, advierte John Miller. “Piensan que es solo un proceso, pero no se dan cuenta de la magnitud del cambio que tienen que sufrir”.
Afortunadamente, Miller dice que hay formas en que las organizaciones pueden evitar el “viaje lleno de baches y muchas sorpresas” que a menudo acompañan la migración de Waterfall a Agile.

¡Van 4 recomendaciones clave!

1. Invertir en formación.
De acuerdo con una encuesta de Forbes Insights y Scrum Alliance, los mayores detractores de la agilidad organizacional son los empleados con mayor antigüedad (29%): personal que se siente cómodo en sus roles actuales y se resiste firmemente al cambio. Sin embargo la formación adecuada puede ayudar a crear una nueva mentalidad.
El profesional de TI Madabhavi Chandrashekhar escribe: “La transformación ágil necesita capacitación para que los participantes puedan entender el Manifiesto ágil, los principios ágiles y otras prácticas”. Mostrando a los empleados los aspectos clave del desarrollo impulsado por el valor que agrega el Marco Agile e introducirlos en frameworks ágiles como Scrum, se alivian las tensiones y de esa forma se alcanza a demostrar cómo Agile beneficia a los empleados.

2. Identificar las necesidades de negocios antes de tiempo.
No todas las organizaciones están preparadas para alejarse de Waterfall y abrazar Agile. “Algunos simplemente no están listos o no tienen la capacidad para hacer este tipo de cambios”, dice Miller. Para evitar “un comienzo en falso”, Miller recomienda que las organizaciones primero evalúen lo que desean obtener de Agile.
¿El objetivo es aumentar la satisfacción del cliente a medida que aumenta la competencia?. ¿Reducir los riesgos de fracaso del proyecto?.
Las respuestas a estas preguntas destacarán la propuesta de valor de Agile y determinarán cómo adoptar un enfoque más iterativo para el desarrollo del proyecto.

3. Establecer una estructura de comunicación fuerte.
Si bien el talento y las habilidades correctas son fundamentales, el 81% de los ejecutivos encuestados por Forbes Insights y Scrum Alliance apuntan a la comunicación con todas las partes interesadas como la clave para una transformación ágil exitosa.
Parte de esta comunicación involucra hablar con los empleados sobre los beneficios de Agile, así como subrayar por qué vale la pena superar la incomodidad del cambio.
Según Miller, se trata de “reforzar ese mensaje una y otra vez sobre cuál es la visión para ese cambio”.

4. Reclutar apoyo de terceros.
Casi dos tercios (68%) de los ejecutivos han contratado a un consultor externo para ayudar a su organización a ser más ágil.

Los coaches ágiles pueden ofrecer una comprensión profunda de las prácticas y los principios de marcos de trabajo ágiles como Scrum.
Además de este conocimiento técnico, el consultor externo debe tener conocimiento del cambio organizativo y experiencia de trabajo en mundo real, con transformaciones ágiles reales.
Esta perspectiva puede ayudar a las organizaciones a encontrar su propio camino, enfoque y soluciones para migrar de Waterfall a Agile.

La transición a Agile nunca es fácil. Seguir algunos de estos pasos, pueden facilitar que las organizaciones realicen un proceso de transición obteniendo resultados más rápido y eficazmente.

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